Febrero 16, 2018 712

Gastronomía 1

Los cueritos asados de Don Cusme



Los cueritos asados de Don Cusme
20 libras de cuero, 4 libras de carne y 10 libras de chinchurria, fueron el inicio del emprendimiento en la venta de cueros y carne asada de Don Cusme, los que son un ícono de la ciudad de Chone.

En un ambiente y olor inconfundible, ubicado en la esquina de las calles Washington y Atahualpa, es atendido por su propietario, Jorge Ericsson Cusme Cusme, a quien es común observarlo cada tarde; con un cuchillo en sus manos y un tablón de madera, dándole forma a los platillos que contienen carne, cuerito, chinchurria, ensalada y plátano. Su jornada empieza a las 14:00 y en pocas horas la venta ha culminado.

Un horno de carbón también forma parte de las herramientas de trabajo. El olor se distingue a metros de distancias.

Es viernes y Marjorie Zambrano, llega muy temprano y solicita su porción de carne y cueritos, acompañado de un vaso de jugo de naranja.

Marjorie dice que los Cueritos de Don Cusme, son tan apetecibles que llegó de la ciudad de Manta y no podía perder la sana costumbre de saborearlos.

Es un típico lugar que todo chonense ha visitado y muy recomendable para quienes visiten la ciudad en cualquier época del año. No hay que olvidar de ubicarle el condimento especial como es el ají, dijo.

Don Cusme asegura, que se casó muy joven y necesitaba dinero para sostener a su familia. Lo que ganaba como profesor particular era muy poco, y decidió vender cueritos asados, un negocio que aprendió del hoy fallecido, Víctor Vélez, quien se dedicaba a esta noble actividad en las afueras del mercado de la ciudad.

Recuerda que el 20 de mayo de 1984 inició el negocio que le ha permitido ganar popularidad y amistades. Desde un ciudadano común, políticos, religiosos, funcionarios y hasta el expresidente Rafael Correa Delgado, ha degustado de los cueritos asados.

Trabaja los siete días de la semana. Sus amistades además de saborear los cueritos, también comparten sus anécdotas, chismes, y hasta los populares cachos.

No acostumbra a quejarse de nada y vive la vida con intensidad. Su negocio le ha brindado la oportunidad de brindarle el sustento y la educación a toda su familia.